El proyecto Puentes Laborales para la Reconciliación busca articular comunidades iberoamericanas en torno a la centralidad del trabajo como motor de inclusión, reconciliación, cuidado de la Casa Común y justicia social. Inspirado en el principio sinodal de “caminar juntos”, este puente conecta redes eclesiales, seculares, gubernamentales y organismos internacionales para generar procesos de diálogo social que trasciendan fronteras y promuevan acciones conjuntas.
Los Puentes Laborales para la Reconciliación proponen convertir el trabajo en un ámbito privilegiado para reconstruir la confianza social, sanar heridas históricas y organizar la esperanza. Así, el mundo laboral se presenta no sólo como un lugar de producción económica, sino como un espacio de fraternidad, integración y compromiso compartido con el futuro común de nuestros pueblos